Salgo expectante, recorro mi camino hacia el cosmos, esperando el transporte de las almas pendencieras, recapitulo un momento, he olvidado el pase a la gloria, regreso a la casa por ellos, los sostengo cansado y sudoroso por el camino y vuelvo a mi parada.
Tomo asiento y me transporto a mi destino, mi mente vacía pensando en miles de cosas, sólo transcurre la misma imagen con diferentes nombres, cierro mis ojos e imagino el mundo que posa ante mis ojos, igual al de siempre, se mezcla con los sueños del ayer.
Llego a la central de paso, admiro y espero, trazo el camino y planeo el viaje, reviso y repaso cada movimiento, todo esta perfecto, voces dispersas me recuerdan aquel inquietante sonido y mi mente empieza a volar esta ves sobre tí.
Esta vez recorro una hora pensando en tí, me divago y me fugo contigo, acompaño mi boca con el recuerdo de tu olor, solapo tus memorias en mi corazón, collage de colores encienden mi mente y al final sólo me queda tu nombre.
Espera inquieta al cambiar de transporte esta vez más cómodo, me preocupa no tener en algo más que quejarme, al fin el cargamento que llevaba tiene su uso y empieza a nutrir mi alma, por primera vez en el dia la calma se confunde y se dispersa.
A la mitad del camino me vence el sueño trance y me dejo llevar a tus brazos, consumome en tus ojos y reflejome en tu sonrisa, me rió y con los ojos cerrados me veo, observandote desde otro lugar del cosmo, almas que flotan y convergen en un solo espacio.
Visito el norte del cosmos, me traslado en medio de patadas y balonazos, las meteoros amenazan chocar la nave espacial, por fin veo el lugar al que debo llegar, ríos de gente se trasladan cuales almas moviéndose hacia el calor del inframundo.
Tomo mi lugar en el espectáculo, burgues infame me considero, las masas me llenan de hartazgo, los veo retorcerse, arrimar sus cuerpos y bailar en un ritmo siniestro, caluroso e inmortal, hermoso show del cual solo puedo mirar.
En ese momento me acuerdo de tí, imagenes dispersas ahuyentan a las voces, tu cara repica mi estómago y las ganas se confunden con la espera, en ese momento el actor principal aparece en el escenario, las voces claman furiosas que les dedique un poco de atención.
Sonidos arritmicos y locura convergen al escenario, como nunca las notas me regresan tus recuerdos y estos furiosos golpean los sentidos, cada movimiento estremece la conciencia y difumina tu presencia en mi mente, un profundo sentimiento de tranquilidad arropa mi vanidad.
El tiempo transcurre susurrando, voces dispersas en un canto trance, que apenas distinguiéndose incitan a olvidarte y confortarme en el tiempo y el espacio, el cosmos brilla para mi en una noche donde te olvido, saligo del escenario de regreso al mundo real.
Duermo tranquilo en un sueño trance, las voces dispersas me acompañan cantandome una dulce melodía, despertando en mi al siguiente día.



