viernes, 21 de septiembre de 2007

La física de tu cuerpo

Esa fuerza que nos condena a vivir las consecuencias de nuestras decisiones, que nos mantiene unidos y vinculados a los demás seres humanos, la que me hizo encontrarte en este mundo, pero sobre todo es la que acerca tu corazón al mío, es la que obliga a que nuestro cuerpos se fundan en un abrazo que dure toda la eternidad.

La única forma de viajar en el tiempo es através de una curvatura en la linea espacio/tiempo, quisiera saber como, para poder disfrutar siempre esa sonrisa que me cautiva, verme reflejado en tus ojos y perderme en tu belleza en cada momento de mi vida.

Por el momento es imposible viajar en el tiempo, no se si sea imposible acercarme a tí, pero el sólo hecho de verte, es razón suficiente para creer que el mundo es tan infinito, que algún día te alcanzare.

Tantas decisiones que tomar y todas en sólo un momento, tantos universos paralelos en el que estoy junto a ti, tantos en los que me alejo de ti.
Y la misma música, los mismos eventos me hacen vibrar, los sueños preservan su naturaleza, más alla del cielo, más alla del infierno y me toca recordar que el pasado sólo existe para mejorar el futuro, ahora y aqui, los mismos acontecimientos, distintas personas, sólo queda el recuerdo, sólo queda la memoria de aquello que ha sido, con la promesa de que lo que pasa, es una segunda oportunidad para enmendar los errores del pasado.
A Todas las voces en mi cabeza que dicen que: Todos los elementos de la belleza convergen en tí

"Tu cercanía física es inversamente porporcional a la cercanía de tu corazón con el mío"

El hoyo negro del alma

Un hoyo negro es un desequilibrio atemporal en el espacio que provoca un equilibrio en el sistema cósmico, si nos movemos dentro de los términos de la teoría del caos, es una anomalía que provoca caos para llegar a la armonía.

Este hoyo negro es capaz según Stephen Hawkins, el mayor genio del último cuarto del siglo XX, de succionar energía, materia e inclusive tiempo, es decir que si uno ingresara en un hoyo negro podría ser trasladado a los confines del universo, a otro tiempo o al fin de los tiempos.


Sin embargo son sólo teorías, si uno ingresara en un hoyo negro tendría que soportar la presión necesaria para convertir la materia en energía, recuerden que esto representa según Einstein el viajar a la velocidad de la luz al cuadrado.


Para los físicos más osados existe la teoría de las cuerdas, que explica que el movimiento del universo concurre a través de una sincronización absoluta, quiere decir que no existe el caos como tal, sino que es un evento que lleva los elementos a danzar a otro ritmo para sincronizarlos directamente con el universo al ritmo que maneja el baile cósmico.


Estos eventos podrían provocar el salto entre universos paralelos, tiempos discurrentes en un sentido cronológico, pero que se armonizan al entrecruzarse en su camino sinuoso por el paso del tiempo.


La yuxtaposición de estos elementos pueden causar intercambio de energía entre un universo y otro, la reacción en cada uno de ellos variaría diametralmente en sentido opuesto al fenómeno que provocaría en el entorno al que pertenecía.


Los eventos de esta naturaleza tenderían a disminuir la cantidad de energía disponible para intercambiar entre estas variables cósmicas, con el transcurrir de estos entes durante el camino cósmico perderían la capacidad de transformarse.


Este término aceptable para las dos teorías se llama entropía, definido como la pérdida de la capacidad de producir energía de un objeto.


El destino de cualquier integrante de estas complejidades espaciales es la entropía final, el hoyo negro que destruirá el espacio como lo conocemos, para transformarlo en uno diferente que actuará de la misma forma pero diferente, con los mismos resultados pero difiriendo en las acciones.


Sería encontrar a las mismas personas, pero con diferentes rostros, diferentes nombres, pero disfrutando de la misma melodía astral.


En términos religiosos sería la posibilidad de enmendar nuestros errores o de ratificar nuestras decisiones, ¿existiría algún paraíso más perfecto?, que aquel en el que pudieses convivir otra vez con las personas que han marcado tu vida, no sabiendo lo que han hecho por ti, sino únicamente lo que tu puedes hacer por ellas, consiguiendo que la energía que existe en ti, sea transportada a otros.


Existiría algún infierno más doloroso que aquel en el que nos pasemos la vida reprochándonos por los errores cometidos una y otra vez, provocando que la entropía de nuestra alma aumente rápidamente para llegar a la extinción del alma.


Si es cierta la frase de que el tiempo sólo es una invención humana, si es cierto de que en términos universales sólo somos la energía que somos capaces de producir, si es cierto que ningún elemento que compone un sistema puede escapar a la naturaleza de su creador, entonces ese concepto espacial afectará a cada uno de nosotros.


Entonces estaremos condenados a vivir bajo la sinergia de las fuerzas cósmicas pudiendo sólo decidir en asuntos que cambien significativamente el camino de nuestras vidas, pero aún así sólo seremos capaces de perdurar en el tiempo, si somos capaces de tocar bajo la armonía de nuestras almas.

martes, 18 de septiembre de 2007

Sueño Trance

El concierto de la vida ha comenzado, las personas se levantan y no dejan ver el espectáculo principal, cuerpos moviéndose al unísono, vacilando en el espacio sin poder ver su infinidad...

Los engendros del inframundo se agitan buscan participar del paraíso carnal, meteoritos conteniendo líquidos bestiales, embriagantes del alma, perdición agitada vuelan por el espacio, golpeando a los participes del baile astral.

Los sonidos nítidos y claros enfrascan una batalla entre el bien y el mal, notas poseedoras de ritmo fatal, provocando el deseo entre los presentes, motivando a los cuerpos tocar.

Hacia atrás veo el pasado agitándose, multitudes arremeten en contra de si mismos, demuestran el movimiento de su alma, aplastando sus seres contra el hombro de sus congéneres.

A la izquierda busco una esperanza, un deseo, un sueño que mueva las ideas, que prenda la ilusión de un corazón, que mueva esta alma en un sueño trance.

Voces dispersas me susurran al oído, volteo y veo tus ojos, me pierdo en el sueño, despierto en tus caderas moviéndose al ritmo trance, me hipnotizan, me desplazan, me incitan a bailar en ellas.

No puedo escapar de tus ojos, la piscina de tu alma, me he dejado ahogar en tu prisión trance, he de morir en tu baile astral.

"La media cancha de mi vida"

El juego esta cerrado, es difícil escapar a la presión del adversario, es hora de controlar el balón y buscar un espacio, una oportunidad clara para lanzarse contra la portería contraria.

Ha pasado el control que tenían sobre mi cancha, supe soportar las presiones de la delantera del otro equipo. La marca personal ha resultado desgastante pero el esfuerzo ha nulificado a los enemigos, desgastó y ha corroído su deseo de ganar, ahora piensa sin duda en no perder.

Sin duda la creatividad de la media desesperará la cerrada formación presentada, muralla defensiva edificada por la mente rival; constante martilleo, ataque sistemático logrará derrumbar las defensas colocadas.

Mi delantera presenta movilidad, ganas y sobretodo el deseo de encontrarse en la posición ideal, tener la posesión de la situación, aprovechar el error e intentar marcar gol.

Adversaria llena de belleza, controla la fuerza de su equipo, la inocencia como forma de ataque, un descuido y un contragolpe mortal asecha sobre mi cabeza.

Debo aprovechar el momento los carriles de la cancha se despejan, espero el tiempo para trazar el balón a profundidad y llegar a la portería, seguro de que con preciso disparo, el enemigo rendido caiga agotado, reconociendo su derrota.