La búsqueda del hömbre con un zapatö
Capítulo 0. De los Santos perdidos...
Ya era costumbre contemplar aquella puerta,
era un acto de fé antes de abrirla y pretender pasar por ella,
un hombre cualquiera con sueños y sin futuro,
solía postrarse horas ante ella y dudaba varias veces en cruzarla.
Daba un discurso silencioso de la mala suerte que le acompaña,
y del público inexistente resonaban las quejas,
aquellas que calaban dentro en su mirada, harto de su condición,
se preparaba para empezar su cruzada.
Visiones de un futuro borroso se formaban, nuevas ideas llegaban,
todas parecidas al día anterior y si hacía esfuerzo
las historias de su vida se repetían y no tenían diferencias,
todo lo que veía era exactamente igual.
Se esforzó en pedir algo diferente, cansado y derrotado
pedía un nuevo encanto, la fuerza y la decisión
de empezar un nuevo camino, tal véz
un acompañante para tanto movimiento.
-"yo te lo regalo"- le contestaron, en alguna parte, una voz se oyó,
el hombre sorprendido preguntó -"¿Que quieres a cambio?"-
una sombra se dislumbraba y le contesta:
-"nada"- y luego complementó -"ya estaba allí... siempre queda esa opción"-
Prólogo: Sabdy
Ese hombre acababa de conocer a Konikual, creador del universo,
Prólogo: Sabdy
Ese hombre acababa de conocer a Konikual, creador del universo,
Capítulo 1. Del zapatö
-"Aunque debo aclararte algo, solo una pequeña condición"-
expresón la difusa visión... -"una vez que cruces esa puerta,
deberá acompañarte hasta que vuelvas"-, -"y es que al recorrer
el camino te darás cuenta de lo que llevas"... intrepeló de nueva cuenta.
-"Pero volvamos a lo que nos preocupa,
dicha creatura que te acompañará,
es aquella de la que todos hablan, pero nadie ve,
es esa que está pero siempre ausente se encuentra"-,
-"De obscuro color su linaje es, de negras intenciones su presente,
a su futuro sueños promete,
pero sólo se le ha visto una vez,
y se encontraba saliendo de parajes celestiales"-
-"Su historia le precede, ya estaba aquí
cuando empece a confeccionar este universo,
no tiene memoría de tiempos gloriosos, ni recuerdos
de un pasado tormentoso"-
-"El conoce el camino, será el zapatö que pise antes que tú,
y que te cuide en el trecho desgastado,
muéstale respeto.., y el te hará saber lo que necesites aprender."-
Habló desde la oscuridad.
Capítulo 2. De la búsqueda
El hombre comenzó a pensar... tal vez ya empezaba a dudarque habrá detrás de esa puerta, ese marco conocido de madera,
El ser obscuro le contestaría... -"no encontrarás más nada
que lo que ves en este cuarto"-.
-"y es que empezando esta travesía, cruzando esa puerta...
te darás cuenta de que el camino...
vayas o vengas... es siempre el mismo..."-
Una vez habiendo dicho eso, desapareció.
Entonces se dió cuenta que la criatura que lo acompañaba,
tendría una historia que contar, un relato
que aquel hombre le interesaba escuchar
pero en ese momento no podría entender.
-"no atravesaste el umbral de una puerta, porque es lo
que menos es, fue tan largo y tardaste tanto que deberías
entender, que son puentes entre realidades, pero aún
tu conciencia es tan pequeña que no te dejará ver"-.
-"Y no lo harás porque eres sólo lo que comprendes,
la realidad de tu existencia se límita a tí,
eres sólo y tan sólo un mal chiste desdibujado
por tu ignorancia, tu pequeñez y tu arrogancia"-
Capítulo 3. Del valle de rosas
Aún no había terminado de hablar la criatura y sintiendocomo la temperatura bajada, podía
através de la neblina dislumbrar una silueta,
un paraíso conocido se imaginaba con la mirada.
La mañana se iluminaba y lenta transcurría,
tranquila mostraba aquello que ocultaba la noche,
el camino más empinado se tornaba,
y el ascenso apenas comenzaba.
Enormes árboles acompañaban el camino, a lo lejos
ríos y lagos cristalinos se formaban,
un paraje invernal se creaba, y por primera
vez en mucho tiempo se regocijaba.
El camino a las tierras prometidas debía ser, un
gran premio recibía, feliz y al mismo tiempo ansioso
se mostraba pensando que al cielo conducía,
recompensa al sacrificio de su vida al fin encontraría.
De repente una duda lo atormentó, la criatura no había
dicho nada, escondida tras las sombras había recorrido el camino,
no habría lecciones o filosofía... o tal vez lo abandonaría...
su acompañante volteo y le dijo: -"espera, esto apenas comienza"-.
Capítulo 4. De la entrada
Ni siquiera había acabado su interlocución la criaturay la temperatura había aumentado ya, 10 o 12 grados,
por encima un paísaje diferente había, una línea
clara se formaba entre el bosque y donde estaba.
Ahora sólo veía grandes extensiones amarillas y
manchas cafés, ya no eran enormes árboles que
lo cobijaban, apenas habían palmeras y plantas
con espinas en el sendero.
A su lado, como siempre, iba la criatura...
pero esta vez no se escondía, saltaba y
jugaba en una vía abandonada a un lado
del camino, el cuál se encontraba plenamente definido.
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